De momento no ha ocurrido, pero ¿quién sabe si éste segundo es el último porque se está fraguando el segundo gran “experimento científico del siglo”, sin preguntarnos a los demás, si nos apetece que el mundo se acabe? Depende del momento, a veces da un poco de pereza.Su nombre es sofisticado Acelerador de partículas, su función, desvelarnos el origen del universo, haciendo colisionar Hadrones (cuya existencia ignoraba hasta la semana pasada, y no estoy muy segura de conocer aún).
Mi propuesta, experimentar antes de “experimentar a lo grande”. Crear un mini universo (seguro que las mentes de varios científicos, teóricos, investigadores… saben cómo hacerlo), con partículas “artificiales” y demás “elementos” necesarios. Construir un pequeño “Gran colisionador” e investigar durante unos años sin necesidad de alarmar a los ciudadanos con un posible “fin del mundo” provocado por la mano humana (como ocurrirá en realidad). Transcurrido un tiempo prudente (ciento cincuenta años estaría muy bien, menos sería un genocidio), lanzarse al universo de verdad, y probar todo lo experimentado hasta el momento para obtener los resultados ya conocidos (aunque diminutitos) y las ecuaciones cobren sentido.
No estaría de más, con motivo de la conmemoración del “el día que supimos la verdad”, hacer todos los años un coleccionable con 374 fascículos explicativos del origen del universo y su descubrimiento, con el regalo de tres piececitas en cada entrega para crear el mini universo y el acelerador de partículas, orientado a pequeños grandes científicos, titulado “Mis primeros agujeros negros” (absténgase mentes mal pensantes).
Frivolidades a parte, la investigación es necesaria (me he quedado mucho más tranquila después de saber que científicos de varias nacionalidades participan en el proyecto, no sólo americanos, cuya inquietud por el conocimiento queda patente en las películas catastrofistas de sobremesa los fines de semana), y reproducir los segundos previos al Bing Bang, puede hacernos pasar a la historia si es que no acabamos con ella antes. Lo que no tengo tan claro (pues sobre oscuridades verso hoy), es si quiero conocer o desconocer lo que está ocurriendo para llegar a ese origen. Saltándosenos los preámbulos (tan imprescindibles en ocasiones), que nos expliquen directamente el origen del Bing Bang y después, si acaso, a que estuvimos expuestos (si porcentajes altos existían de “acabar con todo”), para alcanzar la “gran verdad”. El principio de todo. Nuestro origen.


















