
presente y ausente donde te querría.
voluntarioso de tus acciones.
y te desencuentro en cada momento;
momento breve, a veces eterno.
tan poco como demasiado distante;
distancia perenne, distancia caduca
Mi sitio es éste.



Empieza el mundial (hace varias semanas) con muchas expectativas sobre la selección Española derivada del juego (dicen que bueno, como no entiendo de fútbol, no desconfiaré de las opiniones de los que sí saben), permanencia y logros en la Eurocopa de hace dos años, en la que “la roja” fue la mejor de Europa (para que luego no nos valoren ese “Algo chiquitito” que tenemos y nos releven a una decimoquinta posición, blasfemos todos).
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Buscando en el desván de casa (en tierras extremeñas se llama “doblao”) un libro (a veces me da por buscar cosas que echo de menos. Las tengo en las manos varios minutos y luego las vuelvo a poner en su lugar), encuentro mis memorias (diarios escritos durante una época estrechamente relacionada con el pavo genérico sin discernir si es real, verde, ocelado, salvaje o de matorral) y en uno de ellos aparece un recorte con la fotos de él (sí, hasta esos extremos llegaba mi empecinamiento por dejar constancia de mis emociones-sentimientos-vivencias).
Uno de los Grandes Maestros de las Artes Dudosas, alecciona a su discípula más aventajada (y única):



Anoche me cautivó una película que desconocía, con que el azar distrajo mi desvelo.
Nació en Roma (1), hijo de la gerente de una agencia matrimonial (2) y de un militar experto en conflictos bélicos (3), que pasaba más tiempo lejos que cerca de casa, para ahorrarse batallitas internas.


No es un acertijo ni un jeroglífico. Esto es lo que ocurre cuando no ocurre nada, o cuando todo pasa a la vez, pierdo flexibilidad y elasticidad, no doy más de sí y me entrego a lo experimental.
Anoche, tan tarde que casi ha sido esta mañana, desvelada, pensaba (nada recomendable si se pretende coger el sueño) en verso (como se piensa cuando no se quiere pensar demasiado, pero evitarlo tampoco) e iban saliendo florituras que memorizaba (ni loca me levanto a esas horas a escribirlas aun poniendo en peligro la fidelidad al original), con sentido sospechoso.
Por el orden en que aparecían las palabras tomé conciencia de que tenían mayor significado que el que les presumía, y de que eran la mínima expresión de mi semana pasada.
Hoy estoy más ausente que presente, pero estoy de algún modo y estando sigo...
