05 septiembre 2015

Affair des poisons




Francia, siglo XVII, reinado de Louis XIV.

 El escándalo llegó al resplandeciente Versalles del Rey Sol, afectando a varios miembros de la corte con los que el rey mantenía o había mantenido algún tipo de relación afectiva.

Aristócratas y burgueses fueron acusados de utilizar los servicios de adivinadores, clarividentes, hechiceros y magos (entre otros profesionales del culto oculto) a los que compraban venenos, pócimas, bebistrajos, brebajes y afrodisiacos, para acabar con la vida de sus enemigos o atraer la atención de ajenos por los que estos sentían una inclinación creciente.

Entre los nombres que de la boca de “La Voison” (pitonisa con cierta popularidad en el París de la época) -denunciada a su vez por otra gran pitonisa Magdelaine de la Grange, que creyó que confesando quienes formaban parte de la red de amigos del más allá se libraría de la horca- salieron, se encontraba el de la favorita del rey –y madre de siete de sus hijos- Madame de Montespan, a la que la bruja le atribuyó la práctica de sortilegios y la adquisición de substancias ilegales para cautivar a Louis, además de la participación en ceremonias endiabladas y la tentativa de envenenar a una de sus rivales más fuerte -la última en sumarse a al lista de amantes- en la alcoba del rey, la joven y bella Madmoiselle de Fontanges.

Louis XIV, temeroso de los rumores que corrían acerca del complot que había para acabar con su vida y que según “La Voison” encabezaba Madame de Montespan, empleó a catavenenos para no correr riesgos. Otras fuentes apuntan como instigadora del complot a Madmoiselle des Oellets, dama de Madame de Montespan y amante del rey durante unos meses, que tan breves debieron parecerle a la susodicha que decidió darle vida divina al monarca por no ser tan esplendido con ella como con la favorita.

La intervención de Madame de Montespan en el Asunto de los venenos, no está clara, ya que nunca se pudieron probar las acusaciones que “La Voison” vertió sobre ella ni el Rey Astro creyó en las declaraciones de la pitonisa, lo que sin duda fue decisivo para que Madame de Montespan no fuera arrestada.

La relación entre Louis XIV y  su favorita hasta entonces no sobrevivió al escándalo. Para limpiar la imagen de la monarquía era necesario alejar a Madame de Montespan de la corte. La que antaño se beneficiara del favor del rey, fue recluida en un convento, haciéndose cargo de la educación y cuidado de los cinco hijos que sobrevivieron de la pareja, Madame de Maintenon, quien con el tiempo ocuparía el lecho del monarca y su corazón (se casaron en secreto).






3 comentarios:

Uno dijo...

Que solicitado ese rey que consideraban un sol. Curioso que para acercarse a él y mantenerse bajo el calor de sus rayos recurriesen a artes oscuras y el mundo de las tinieblas.

Uno dijo...

Que solicitado ese rey que consideraban un sol. Curioso que para acercarse a él y mantenerse bajo el calor de sus rayos recurriesen a artes oscuras y el mundo de las tinieblas.

Daniela Haydée dijo...

Paradojas de la historia... o historietas de la historia.

Saludos desde tu pueblo en el mes de las flores.