01 abril 2012

Genuinos


Desde que cierto lumbreras de miras impresionantemente vanguardistas, antes alcalde de capital, ahora ministro por la gracia de votantes rebotados y “malideados”, me ha abierto los ojos a una realidad que desconocía de mi misma, afirmando que “la maternidad hace a las mujeres auténticas mujeres”, estoy asumiendo mi nuevo estado de “mujer de pega”, y cuando me acostumbre, hasta me sentiré cómoda siendo el plagio que represento en la sociedad.

Los de la RAE, se han puesto en marcha para añadir una acepción más completa de “mujer”, hasta la semana pasada entendida como: “aquella que ha llegado a la pubertad” (que se convierte en consumidora de compresas, salvaslips y tampones); “que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia (fisionomía aparente); “que posee determinadas cualidades” (las no determinadas tiene la precaución de ocultarlas, para no mostrar a los demás tanto conocimiento contenido en si misma); “casada, con referencia al marido” (unida burocráticamente a hombre durante su inocencia o en trastorno de enajenación mental transitorio)... de aquí en adelante, también: “dícese de ser humano carente de próstata capaz de engendrar y dar a luz a bebés, sin intervención directa de ser humano con protuberancia cónica en sus bajos”.

Ignorante del todo de mi condición de “fraude”, consideraba erróneamente (ahora lo veo) que la autenticidad se mide a través de valores y principios (equivocados o no para otros en función de circunstancias) y por la defensa de los mismos, en lugar de por la predisposición o capacidad para poblar el mundo.

Mi concepto respecto a mujeres y hombres no ha virado pese a que tenga en conocimiento que existen los de “mentirijillas”
Los auténticos son los que tienen hijos, sobre ellas no hay ninguna duda, sobre ellos, se ciernen todas; aunque crean haber estado allí, aunque se crean “auténticos”, la certeza de serlo está muy lejos de la realidad.

El gallardo intelecto precursor de verdades absolutas y prodigiosas, no ha podido estar más apropiado admitiendo que nosotras, en algún momento de nuestras vidas, podemos llegar a ser auténticas, aunque no esté en el ánimo de algunas porque su consecución nos traiga sin cuidado, aceptando en el mismo acto y por extensión, que la autenticidad de los hombres siempre será dudosa.

Los años dedicados al estudio, a veces dan sus frutos…
Para muestra, un botón.

7 comentarios:

Uno dijo...

Claro que sí, echate marido y que te haga una buena "piara" de niños, sólo así serás de verdad. Ays, que vana existencia y carente de sentido la de todas aquellas mujeres que no se ponen a hacer para lo que fueron concebidas, es decir, parir crios ... y crias (por aquello de lenguaje no sexista).

Bromas a parte es triste ver como quiere reducir a la mujer a una función puramente reproductiva, porque ellos dicen se "ser madre", "tener hijos" y lo que están pensando es en que estén predispuestas para foll... hacer el amor.

Yo me solidarizo como las mujeres y grito aquello de "yo también soy mujer", aunque de las de mentira, de las de sin niños.

Saludos desde tu tierra

zimbagüe dijo...

Osea, que las auténticas mujeres son mentirosas.

Yo con una sencilla ya me apaño, y si no piensan en tener niños, mejor que mejor, así no tenemos que andar buscando a los padres.

Un abrazo.

sofíasaavedra dijo...

Estos políticos no me dejan de sorprender con sus argumentos absurdos sobre temas que ni les interesa pero sobre los que hablan porque les conviene.

De todo ha de haber en la viña del Señor, hasta ineptos que no tienen ni idea de lo que dicen.
Esto lo piensa mujer falsa.

Un beso.

carlosideal dijo...

Está claro que las mujeres auténticas no se han operado nada y las que si lo han hecho no son de verdad, son las aditivas.

Si me pongo a decir burradas al ministro de nada le serviran sus estudios :)

Un beso.

disancor dijo...

Excelente entrada, merecedora de mis más cariñosas felicitaciones. Tenemos en común el humor, sólo que el tuyo es entrañable, y el mio es más bien negro. Me gusta leer lo que escribes y como lo escribes.
Un beso.

la frufrú dijo...

Sin convertir esto en una guerra entre sexos, lo que unas sepamos de nuestra auntenticidad, menuda bobada, y otro solo los sospechen me ha gustado, sin señora.

Nuestra venida al mundo es para traer a otros, lo que me hace sentir como un autobús en hora punta.

Valiente el gallardo.

Un beso.

Daniela Haydée dijo...

UNO: Ya se sabe que "cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo" y que nadie interprete que este "intelecto" tiene ornamentada la cabeza aunque no se sepa de su autenticidad, ni que se ha hecho un alargamiento de pe... ay, que de eso no tiene. Es sentido figurado.

Saludos desde tu pueblo en Pascuas.

ZIMBAGÜE: ADN, certificado de autenticidad... Por si acaso a la "sencilla" se le despierta el instinto.

Un abrazo.

SOFÍA SAAVEDRA: Más claro, el agua :P

Un beso.

Pd: sigo pensando que eres una extensión de mi pensamiento.

CARLOSIDEAL:Vete al congreso de los diputados, allí tengo entendido que crían asnos :P

Un beso.

DISANCOR: Muchas gracias. La ironia y el sarcasmo es un buen vehículo para decir las cosas con diplomacia. El humor siempre es bueno para manifestar lo que nos remueven el estómago.

Un beso.

La FRUFRÚ: Me gusta el simíl. Somos transportadoras :P

Un beso.