10 octubre 2010

De un granito de arena, una montaña

Rubia de barrio sale con mozalbete amante de protuberancias sobre cabezas ajenas (de animales bravos y figuradas), procedente de dinastía falconcrestesca cañí.
Viven su particular historia de amor (como los son todas), perpetuándose en el fruto de su efusiva afectividad, a la que no le gusta nada comer pollo frito en verano.

El final de sus días chistosos termina y la rubia y el mozalbete se desunen.
Él se casa con una descendiente de Elorriaga y ella pasa por brazos distintos (como él, pero no confesados) hasta encontrar los que quiere que la abracen todos los días un ratito.
Se convierte en una Barbie televisiva de la información (especializándose en la retrasmisión de su vida minuto a minuto… segundo a segundo), a la que la gente adora (solo unos cuantos, no todos), porque ven en su sencillez barriobajera desproporcionada, a la próxima gobernante de sus existencias desde la Moncloa.

Barbie retocada por los disgustos se entera, al mismo tiempo que todos los demás, de que el hombre de su vida (dícese de su marido) ha intimado con otra mujer (que no tiene tapujos en contarlo en programa orgánico), en una de sus múltiples separaciones y no le perdona lo que considera una alta traición, presumiendo de ser muy tradicional, aun habiendo empezado la casa por el tejado con el mozalbete en el pasado.

El dado a dormirse estando despierto (lo extraño sería lo contrario), después de haberse fugado al norte y de haber entonado con mano en pecho el “orina culpa”, reaparece en el trabajo de su ex esposa en potencia, y en nuestras casas (no en todas, solo en las que hacen zapping y se encuentran por casualidad con el drama griego), explicando lo ocurrido, muy arrepentido, y demostrando a Barbie accesorios que la ama hasta la estupidez, rechazando una cuantiosa cantidad de euros, ofrecida por los rivales de su esposa-por-poco-tiempo, para contar su imperdonable aventura.

Los compañeros de trabajo de la oxigenada se echan las manos a la cabeza: “eso si es amor y lo demás pantomima”, tras haberle puesto a caer de cinco burros y un dromedario durante toda la semana por comportarse como un ser humano normal y corriente, que desecho por ruptura conyugal (firmada y refirmada), busca el calor y el afecto de quien quiera proporcionárselo gratuitamente.

El mileurista de la rubia, pide perdón reconociendo haberlo “defecado” y sintiéndose culpable hasta los más hondo de su ser (no entro en profundidades humanas para que cada cual interprete lo “más hondo” del cuerpo según su criterio, pero en oscuridades redondas y ojivales no movemos). Mientras yo, atónita por lo absurdo, no entiendo nada de nada.

Cuando las relaciones terminan, acaban también todos los vínculos y las normas establecidas en la pareja, y cada cual puede hacer lo que le apetezca sin remordimiento de conciencia, por no se encontrarse ligado a nadie.
Considerar “infidelidad” a continuar viviendo del modo que se quiere, es exagerar la realidad al infinito y disculparse por seguir adelante “solo” es como disculparse por no haberse suicidado aún.

No hay para tanto.


7 comentarios:

Fiebre dijo...

Contado por ti, el evento alcanza tintes cuasi shakesperianos.

Como te descubra algún lumbreras, te ficha para crear un nuevo programa "culturocorazonil" en la 2.

¡Dios nos coja confesaos!
:P

sofiasaavedra dijo...

Ahora sí me queda todo claro.
Estaba en un sin vivir :)

Un beso.

Pd: lo de la infidelidad lo dejo para otro rato que esté más centrada.

zimbagüe dijo...

Telecinco es la cadena temática de amores y desamores de la estaban. ¡Qué cansinos!

Y yo que pensaba que Ghandi era un ejemplo.

Buena festividad.

Uno dijo...

Yo no me había enterado de nada de los últimos problemas amorosos de rubia pedorra princesa del pueblo por la gracia de sus almorranas, de hecho ni siquiera sabía que estaba casada o con alguien. ¿Quién puede querer a ese esperpento de ser humano? De todo tiene que haber. Allá ellos con su vida, que yo mientras tanto sigo con la mia.

Sobre parejas no hay regla, todo es equilibrio y el concepto de "infedelidad" depende mucho a lo que se acuerde y considere, puede ser carnal o puede ser afectiva. En todo caso, no es importante, en una pareja lo que cuenta es que cada uno tenga su espacio, que respeto, comprensión, entendimiento y si además se quieren pues mejor que mejor.

Saludos desde tu pueblo.

La Frufrú dijo...

Me has recordado un capitulo de Friends donde Josh tiene un desliz con una chica y Rachel le reclama su infidelidad dolida y el asegura que estaban en un descanso de la relación.

Para la persona que se siente traicionada, los descansos no existen, solo los sentimientos.

Con tu síntesis resumen la historia se acaba ¡bendito sea dios!

Un beso.

carlosideal dijo...

Pués sí, Danieluskil, no hay para tanto y aunque hubiera sido infiel, qué importa si el espectáculo ya está montado y todos saben que la protuberancias persigue a la rubiales.

A veces es infiel porque no se puede hacer otra cosa :)

Un beso.

Daniela Haydee dijo...

FIEBRE: Cultural, dudo que fuera, más bien "faunocorazonil", y más que un lumbreras, mi descubridor sería un desesperado de la "2" y yo sería su última alternativa para amenizar la siesta.

Me gusta la idea.
Empezad a confesaros todos, para que Dios os coja como debe ser :P

SOFÍA SAAVEDRA: Me alegra que hayas podido ver la luz entre tanta oscuridad :P

Un beso.

UNO:Hombre... puede no gustarte el personaje que se ha creado, pero ella es una personita, y por estar en el mundo tiene las mismas posibilidades que los demás de que la quieran, aunque no tenga conversación amena.

Si no te has enterado, es que nunca ves telecinco. Creo que en el único programa que no han hablado de ella es el CSI Las Vegas... :P

Saludos desde tu pueblo.

LA FRUFRÚ: Hay que saber diferenciar que causa el enfado, si uno mismo por sentir cosas todavía hacia la otra parte, o la otra parte por pasárselo bien tan pronto.

En las rupturas cada cual vive su duelo como le parece.

Recuerdo esta temporada... De hecho, ella no sabía que se habían tomado un "descanso"

Un beso.

CARLOSIDEAL: Tampoco debería importar tanto que todo el mundo se enterara a la vez. Lo cuentan son los sentimientos, que pierden credibilidad cuando se hacen medíaticos :P

Un beso.